RUMI

Cada árbol y cada planta del prado
parece estar danzando;
aquéllos con ojos comunes
sólo los verán fijos e inmóviles.

18 ago 2010

La pregunta clave para escapar de un gran “bajón” (cuando te sientes mal, mal)

A veces ocurren hechos inesperados que nos sacan de cierta estabilidad en la que nos encontramos y nos coloca en un estado emocional que se siente muy, muy feo. Descubre en este artículo cuál es la pregunta clave que tienes que hacerte para escapar de esa sensación de horrible malestar y puedas restaurar tu “transparencia”.


Como sabes, ayer tuve el privilegio de cumplir otro de mis sueños más importantes. Pude dar mi segunda conferencia online.

Realmente trabajo muchísimo cada día para llevar todo esto a la realidad. Preparo con mucho amor y dedicación cada semana este boletín, pensando y escribiendo artículos para ayudarte gratuitamente (y lo más que puedo) en esos desafíos que te toca enfrentar en la vida.

Mi misión es lo más importante que elijo llevar a cabo cada día. En verdad es mucha la dedicación, el esfuerzo, el dinero y el trabajo que invierto en esto: la web, los artículos, las conferencias, los recordatorios para que no te pierdas nada, las herramientas para implementar toda esta estructura para llegar semana a semana a ti con el único objetivo de impactar positivamente en tu vida y ayudarte a vivir mejor para que logres cualquier cosa que te propongas.

Sin embargo, y lamentablemente, a veces aparecen eventos inesperados que “nos sacan” del estado de tranquilidad y paz en el que nos encontramos. Y esto fue lo que me ocurrió el día de ayer; y te lo voy a contar porque me parece importante compartir contigo cuál es la pregunta clave que tienes que utilizar para escapar rápidamente de ese horrible estado emocional. Eso fue lo que hice ayer, utilicé una pregunta clave y en más o menos 3 horas ya había recobrado mi “transparencia”, mi equilibrio, mi bienestar.

Te cuento lo que ocurrió ayer. Al finalizar la conferencia, comencé a recibir más o menos 5 mensajes de una persona que lamentablemente no hizo otra cosa que insultarme de una forma agresiva, diciéndome que los engaño, que prometo dar las conferencias y nunca las doy, que soy una estafadora (entre otras cosas realmente horribles). Parece que esta persona no había chequeado bien cuál era el horario en su país (que es lo que siempre me aseguro de enviarles siempre para que puedan prepararse; muchos pueden dar fe de ello) y entró a la sala de la conferencia cuando la misma ya había finalizado. Me reenviaba los emails diciendo que no podía acceder a la conferencia y que pare de engañarlos. Fue realmente feo. No estoy para nada acostumbrada a “vivir” en este lenguaje de vibración tan baja, y, como soy una persona altamente sensible, automáticamente este evento ejerció en mí una terrible sensación de malestar, de dolor inmenso. .

Yo sé que este tipo de personas van a aparecer cada tanto. Tengo y tenemos que aceptar, que este tipo de gente y eventos no deseados e inesperados pueden aparecerse de repente en nuestras vidas. Tenemos que saber que no vamos a poder evitar que ocurran porque sobre eso no tenemos control.

¿Pero qué cosa sí podemos hacer?

Esto fue lo que hice… Los emails de esta persona iban llegando a mi casilla llenos de insultos. Mi malestar y dolor iba creciendo… hasta que en un momento paré y me hice a mí misma una pregunta clave:

¿En qué me estoy enfocando en este momento?

Y allí aparecieron las respuestas desde mi interior…

  • Me estaba enfocando en las barbaridades que este hombre me decía, en lugar de enfocarme en todo el reconocimiento de las miles de personas que recibo a diario y los miles de testimonios y casos de éxito al aplicar mis estrategias.

  • Me estaba enfocando en la negatividad de esta pobre persona, en lugar de enfocarme en todo el trabajo arduo que había realizado para impulsarlos a vivir mejor.

  • Me estaba enfocando sólo en esos 5 emails de insultos, en lugar de privilegiar los cientos de emails, mensajes y testimonios de reconocimiento que comencé a recibir sobre la conferencia luego de que la misma había terminado.

En definitiva… ¿qué fue lo que hice?

  • Elegí en qué enfocarme.

  • Elegí enfocarme en todo lo mejor, en todo lo bueno, en los miles de lectores y personas a quien día a día puedo ayudar e impactar positivamente.

  • Elegí enfocarme en reconocer todo el trabajo que hago cada día, en mi evolución como ser humano.

  • Cambié mi mirada y mi interpretación.

Y esto es lo mismo que quiero y te pido que hagas tú.

¿Estás atravesando alguna situación difícil o crisis?

Pregúntate:

  • ¿En qué me estoy enfocando?

  • ¿En qué me tendría que enfocar a partir de ahora?

  • ¿Qué cosas tengo que aceptar que no van a cambiar? (Para dejar de luchar y dejarlas ir).

  • ¿Cómo puedo reinterpretar esta situación para que ella sea una oportunidad?

  • ¿Qué cosas sí valen la pena?

  • ¿Qué cosas sí puedo hacer?




© 2006-2010 Ana Cecilia Vera. Todos los Derechos Reservados.


Sobre la autora:
Ana Cecilia Vera asiste a personas, líderes y profesionales en el proceso de cambio que buscan para decirle SI a sus sueños y emprenderlos desde una transformación interior. Si quieres crear nuevas posibilidades en tu vida, disfrutarla al máximo con éxito y felicidad, visita http://www.anaceciliavera.com.ar y suscríbete al boletín para disfrutar de más tips y estrategias GRATIS y recibir en tu e-mail un reporte especial Gratuito.